AUTOCONSUMO CON RED

Una instalación de autoconsumo solar es un sistema fotovoltaico que se usa para satisfacer la demanda de energía de una casa o edificio. El sistema está compuesto por una o más unidades de generación (fotovoltaicas), un inversor y, en algunos casos, una batería. La energía solar se capta mediante las fotovoltaicas y se almacena en forma de energía eléctrica en la batería. El inversor convierte la energía eléctrica de la batería en corriente alterna, que se puede usar para alimentar aparatos eléctricos en la casa o en el edificio.

El autoconsumo con red es una opción ideal para aquellos que quieren producir su propia energía de forma eficiente y sostenible. Con esta instalación, podrás ahorrar en tu factura eléctrica y contribuirás a la lucha contra el cambio climático.

El autoconsumo fotovoltaico es el uso de la energía eléctrica generada por paneles fotovoltaicos para satisfacer las necesidades de un hogar u otros edificios. La energía sobrante puede ser almacenada en baterías o devuelta a la red eléctrica.

COMPONENTES

El autoconsumo solar fotovoltaico es una de las aplicaciones más habituales y extendidas de la energía solar. En una instalación de autoconsumo, hay tres componentes claves: los paneles fotovoltaicos, el inversor y la batería.

  • Paneles fotovoltaicos: Que son los que convierten la energía solar en electricidad.
  • Inversores solares: Se encargan de transformar la corriente continua que viene de los paneles, en corriente alterna.
  • Las baterías (opcionales): Si queremos desconectarnos de la red eléctrica, se pueden usar baterías.